Sofás de piel y posibles estilos dentro de tu hogar.
El aumento de la oferta en decoración e interiorismo de los últimos años ha diversificado mucho las tendencias aunque, en términos generales, existen cuatro estilos básicos que tienden a combinarse recreando ambientes con identidad propia: el clásico, el rústico, el colonial y el moderno minimalista. Basándonos en sofás de piel como pieza clave del comedor, puedes reinterpretar estos estilos para adaptarlos a tu hogar.
Los sofás de estilo barroco, normalmente hechos con maderas de nogal, caoba o cerezo, y que puede ser tapizada en piel para más sofisticación, pueden conjugarse con elementos decorativos que evoquen la antigua Grecia y Roma fabricados con mármoles o forrados de diferentes tipos de piel. También podemos contrastarlos con elementos muy funcionales o evitando ornamentaciones superfluas para dar importancia a los sofás entendidos como piezas de arte. De la misma manera, un aposento decorado con un estilo barroco puede perfectamente combinarse con sofás modernos de piel con mecanismos de relax, dando como resultado un comedor neoclásico.
Por otro lado, el estilo rústico sigue siendo muy demandado, con una renovada oferta de líneas provenzales. Las maderas usada para decorar son el cerezo color miel y el roble o pino envejecidos. Los sofás de piel de línea rústica encajan perfectamente con piezas de anticuario, acabados decapara blancos y grises, y tejidos de lino, algodón y lana en los cojines, mantas, cortinas o pantallas de luz.
La inspiración étnica y colonial, de gran impacto y con infinitas posibilidades, es perfecto tanto para espacios grandes como pequeños. La decoración oriental se basa en muebles de origen asiático, lacados o en madera natural como el cedro, olmo, o palo de rosa, con incrustaciones de oro, nácar o marfil. Los sofás de piel de estructura bambú dará a tu aposento un aire extremadamente exótico.
Los amantes de la estética vanguardista optan por espacios abiertos y luminosos, donde se juega con volúmenes netos y líneas ligeras. La mezcla de colores neutros y vivos, maderas oscuras y claras como el vengue o materiales de aluminio y el cristal son norma a seguir. Los sofás de piel que marca este estilo tienen formas rectas, suele usar el aluminio o un material frío como estructura, y puede combinarse con módulos adaptables a espacios y medidas. Si tienes sofás de este tipo, hay que jugar especialmente con materiales más que con piezas de decoración, muy frecuentes en la decoración minimalista. Un secreto: los cojines, mantas, fotos, souvenirs, jarrones, cuadros que tienes en el comedor, colócalos en otra habitación. Este estilo requiere una sobriedad suprema para ser impactante.